Hay una calma en Bosco que no busca impresionar, sino que se instala lentamente en la habitación. La serie trabaja con la madera como elemento principal y permite que la calidez, la estructura y la profundidad del material se desplieguen sin perturbaciones. La superficie cambia de carácter al ritmo de la luz, y la lámpara se siente casi viva, como un objeto que reacciona al entorno en lugar de dominarlo. Bosco está creada para estancias donde la atmósfera se construye capa por capa y donde el interior respira. Es una serie que no llama la atención, sino que permanece en la memoria, precisamente por su coherencia en su expresión y su firmeza en su presencia.
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